
Dios mío, cuando no entiendo el camino,
cuando la tristeza me abraza y la esperanza se apaga,
te pido que no me sueltes.
Dame fuerza cuando no me quede ninguna,
luz cuando no vea salida,
y paz cuando mi alma tiemble.
Confío en que, incluso en la oscuridad,
Tú estás conmigo.
Enciende una vela en velas.artnobel.es